Emisión de CO2 va en aumento en Paraguay y el mundo
El cambio climático se está volviendo cada vez más en una amenaza para la salud y la preservación del medio ambiente. Los vehículos producen volúmenes importantes de gases de efecto invernadero. La expulsión de dióxido de carbono (CO2) por parte de los automóviles es todo un desafío en la lucha contra la emisión de gases de efecto invernadero.
El dióxido de carbono (CO2) es el principal gas de efecto invernadero que se emite a consecuencia de las diversas actividades del ser humano. En 2017, por ejemplo, el CO2 representó cerca del 81,6% de todas las expulsiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos debido a las actividades humanas.
La actividad más importante del ser humano que emite dióxido de carbono es la combustión de combustibles fósiles (carbón, gas natural y petróleo) para producir energía y con fines de transporte, aunque algunos procesos industriales y cambios en el uso de la tierra también emiten gases contaminantes. El transporte, y sobre todo el coche, es la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero.
Algunos modelos de vehículos emiten más CO2 que otros. Los coches más viejos emiten mayores cantidades de dióxido de carbono que los nuevos. La masiva presencia de gases que provocan el cambio climático proviene de las emisiones de los vehículos. Un tipo de emisión que expulsan estos automóviles es el gas dióxido de carbono (CO2).
En la mayoría de los casos, hay una relación directa entre el volumen de combustible consumido por el motor de un auto y las emisiones de CO2 de ese rodado. En los últimos años y hasta hoy, no se registraron avances significativos en la disminución de las emisiones de CO2 de los vehículos, pese a las mejoras en cuando a la eficiencia de los motores y el avance en la reducción de las emisiones de contaminantes de la calidad del aire. La descarga media de un auto nuevo es de aproximadamente 120,1 g/km de CO2.
No obstante, los diversos modelos de coches presentan volúmenes de emisión de CO2 diferentes. En gran medida, los móviles con motores de mayor tamaño emiten más dióxido de carbono en comparación con los que tienen motores más pequeños porque los primeros suelen utilizar más combustible.
Récord en 2023
Según advirtió la Agencia Internacional de Energía (AIE), la emisión global de CO2 alcanzará nuevos records en 2023 a raíz de los esfuerzos insuficientes en la producción de energías renovables en los planes de recuperación económica tras la pandemia. Los países occidentales invirtieron importantes cantidades de dinero público para mantener sus economías durante la pandemia, pero solamente el 2% de estos recursos se invirtió en energías renovables, de acuerdo a la mencionada organización.
El transporte es una de las principales fuentes de emisiones de CO2 en Estados Unidos. La combustión de combustibles fósiles como el diésel para trasladar personas y mercaderías fue la mayor fuente de emisiones de CO2 en 2017, cerca del 34,2% del total de emisiones de CO2 en EEUU y el 27,7% de las emisiones de gases de efecto invernadero en este país. Esta categoría incluye fuentes relativas al transporte como vehículos, viajes en avión, transporte marítimo y ferrocarril.
Dióxido de carbono y Paraguay
En cuanto a Paraguay, las emisiones de CO2 van en aumento. En 2021, las emisiones de dióxido de carbono en nuestro país han incrementado 0,625 megatoneladas, un 7,56% con relación al 2020. Esa cifra ubica a Paraguay en el puesto número 75 del ranking de países por emisiones de CO2, de un total de 184 naciones, en el que se ordenan los países de menos a más contaminantes.
Las emisiones per cápita de CO2 en Paraguay han crecido en 2021, año en que han sido de 1,24 toneladas por habitante. Con relación a la evolución de las emisiones de dióxido de carbono por cada 1.000 dólares de PIB, que mide, para un mismo país, la eficiencia medioambiental con que se produce a lo largo del tiempo, en 2021 Paraguay ha emitido 0,1 kilos por cada US$ 1.000 de PIB, más que en 2020.
En los últimos tiempos, se registró una importante expansión urbana en Paraguay, donde muchas personas se alejan cada vez más de su lugar de trabajo para vivir en viviendas más económicas. Además de las mayores distancias de desplazamiento, la dependencia del vehículo o el transporte público se ha incrementado debido a la mala accesibilidad de algunos hogares. Todos estos traslados precisan de la quema de combustible y, por lo tanto, producen gases de efecto invernadero, que desempeñan un papel fundamental en el aumento del cambio climático y la contaminación atmosférica.
El uso del automóvil es una fuente importante de contaminación. Sin embargo, es posible disminuir las emisiones de CO2 adoptando una conducción más ecológica. Una recomendación para reducir esas emisiones es no conducir demasiado rápido: 10 km/h menos reducirán las expulsiones de CO2 en un 12,5% en 500 kilómetros. Además, realizar un frecuente mantenimiento del vehículo hará que consuma menos combustible. Limitar el uso del aire acondicionado o calefacción disminuirá considerablemente la energía y la emisión de gases contaminantes, así como apagar el motor si es que el auto está parado por más de 30 segundos.
Control de humo en los vehículos
El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), como autoridad encargada de la aplicación de la Ley 5211/14 “De Calidad del Aire”, mediante la Dirección General del Aire (DGA), informó que las entidades responsables de realizar las fiscalizaciones y controles de emisión de humo de los vehículos son las municipalidades.
Tal como señala el Art. 10 de dicha normativa, son las comunas las que, a través de ordenanzas, deberán hacer cumplir los parámetros establecidos por el MADES, o sea, corresponde a los municipios fiscalizar en forma directa o a través de terceros la emisión de gases emitidos por vehículos de todo tipo, así como adoptar las medidas de inspección y control necesarios para garantizar el cumplimiento de la ley.
El Gobierno anunció que desde el 1 de febrero de este año se ejecutarán controles de humo a vehículos usados recién importados en varios puertos de ingreso al país, en cumplimiento a la ley de la calidad del aire. Estas verificaciones corren por cuenta de la Dirección de Aduanas y el MADES.
Para realizar un control paralelo con los vehículos que ya están en circulación, el MADES instó en febrero pasado a 18 municipios para que verifiquen el humo negro en las calles. En ciertos municipios, como San Lorenzo, se está evaluando adquirir los primeros opacímetros, que son los artefactos que se encargan de controlar estos gases contaminantes. La municipalidad de Asunción, en tanto, cuenta con cinco de estas máquinas, de las cuales dos son nuevas, recién traídas de Europa.



